En la vida a veces nos encontramos en situación de decidir si por aquí o por allá. No me refiero a esos momentos en que debemos decidir si rojo o blanco, si grande o pequeño, si mucho o poco... Hablo de los momentos que enfrentamos y en los que el corazón y la cabeza ( o ni el corazón ni la cabeza, que de todo hay, y por eso esta reflexión en voz alta) son capaces de ver que toca ser bueno o ser malo. ¡Grandes contrastes!
No tiene nada que ver con la religión, y por lo que voy aprendiendo de quienes me rodean tampoco tiene que ver con las grandes catástrofes que a algunos les toca vivir (enfermedades, por ejemplo, de las que uno, dicen, sale más humano, menos intolerante, más paciente, más noble, menos cacique, menos orgulloso, menos cruel, menos, menos, menos...).
Tiene que ver, y mucho, con lo único que nos identifica de verdad a los humanos como seres inteligentes: la bondad.
Cuando uno aparta de si la bondad, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, la empatía, la paciencia a la hora de emitir juicios y pone al servicio de si mismo la capacidad de emitir a modo de bomba de agua un chorro de prejuicios; y cuando uno se envilece al amparo del engreimiento, de la soberbia, cuando uno sólo tiene en cuenta su verdad y esta verdad está al servicio de uno mismo, de los propios intereses... y dice desde la cima de la loma su nombre una y mil veces... entonces es que ha decidido ser malo. Y la maldad, en los seres humanos, nos aparta de la inteligencia, nos hace brutos y torpes, nos hace enemigos, nos hace infelices, nos hace merecedores, en fin, del miedo de quienes nos rodean y por ello, nos deja en el centro, solos, de un entorno en el que crece la falsedad y el cinismo.
Las personas malas creo que siempre se sienten solas, desgraciadas, incapaces, pero no por ello debemos sentir lástima. Sólo debemos contemplarlas desde cierta distancia y esperar a que retomen la gran decisión y elijan ser buenas personas.
ALGUNAS FRASES...
Es propio de hombres de inteligencia mediana, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza (Machado)
Sólo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
LA PACIENCIA ES UN ÁRBOL DE RAÍZ AMARGA, PERO DE FRUTOS MUY DULCES.
CUANTO MÁS PEQUEÑO ES EL CORAZÓN DE LOS HOMBRES, MÁS ODIO PUEDEN ALBERGAR
Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; ..VUELVE A EMPEZAR.!!
Las personas malas creo que siempre se sienten solas, desgraciadas, incapaces, pero no por ello debemos sentir lástima. Sólo debemos contemplarlas desde cierta distancia y esperar a que retomen la gran decisión y elijan ser buenas personas.
ALGUNAS FRASES...
Es propio de hombres de inteligencia mediana, embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza (Machado)
Sólo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
LA PACIENCIA ES UN ÁRBOL DE RAÍZ AMARGA, PERO DE FRUTOS MUY DULCES.
CUANTO MÁS PEQUEÑO ES EL CORAZÓN DE LOS HOMBRES, MÁS ODIO PUEDEN ALBERGAR
Aunque sientas el cansancio; aunque el triunfo te abandone; aunque un error te lastime; aunque un negocio se quiebre; aunque una traición te hiera; aunque una ilusión se apague; aunque el dolor queme los ojos; ..VUELVE A EMPEZAR.!!
Muy bueno Carmensol, me encanta, me gusta ver como cada dia escribes tus sentimientos y tus pensamientos con más y mejores palabras.
ResponderEliminarEste es un pensamiento en voz alta, el tuyo, lleno de sabiduria y razón. Felicidades.