jueves, 25 de agosto de 2011

DE AQUELLAS SOMBRAS SURGIERON ESTAS LUCES...


Tras las puertas cerradas - o abiertas - se encienden las luces. Tras las puertas: la vida y la muerte, el ruido y el silencio, el movimiento y la calma, lo oculto y lo que se oculta, lo que se enseña y lo que se ve, y lo que no se enseña ni se ve...
En las puertas las aldabas que invitan al encuentro y al desencuentro,  a toda clase de noticias y toda suerte de olvidos. 
Tras las puertas las amenazas...
Puertas con siglos y siglos de profesión, puertas abandonadas, puertas de reyes, de mendigos, de ratas... Puertas del bosque, que no son ninguna y son todas, que pueden ser cualquier árbol o rama o raíz; y ahora son tronco, ahora sombra que amenaza en la oscuridad, ahora sospecha, ahora casa de gnomos.
Puertas túneles, puertas para el río que pasa y para el que ya no pasa, puertas ciegas, presuntas puertas.
Y en la antesala de la aldaba, la luz, el agua bendita, las ventanas y chimeneas... Los ojos, el corazón y los pulmones de las puertas.
Y en las sombras... la buitrera, donde se ceba a jóvenes polluelos. Casulleros, tiralevitas, inútiles e incapaces. 
Las puertas de las montañas, siempre abiertas, abrazadas las unas a las otras. Puertas de pobres y de ricos. Puertas, siempre puertas. Ida y vuelta. Dentro y fuera.




































     


   


 






                                                                                                  

 








































































                                      














































2 comentarios:

  1. Las fotos son estupendas... y el texto maravilloso. Enhorabuena

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  2. Me gusta mucho!!!! Las fotos guardan gran armonía. Besos. Henar

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